Aprende a comprar gafas… ¡Y lentillas!

Tus ojos son clave. Por eso, antes de comprar unas gafas graduadas, unas lentillas o unas gafas de sol, te recomendamos que tengas en cuenta estos pequeños consejos. Elige lo que te interesa:

Aprende a comprar gafas… ¡Y lentillas!

Tus ojos son clave. Por eso, antes de comprar unas gafas graduadas, unas lentillas o unas gafas de sol, te recomendamos que tengas en cuenta estos pequeños consejos. Elige lo que te interesa:

Para tus gafas graduadas:

  • ¿Para qué las vas a utilizar? Según cuál sea el uso que le vas a dar, tienes a tu disposición diferentes modelos y materiales que varían según su resistencia, flexibilidad, dureza…
  • El óptico optometrista adaptará los cristales adecuados según tus características de graduación, fisonomía. Esto garantiza que la gafa está en perfectas condiciones para su uso, evitando desequilibrios prismáticos, mareos y fatiga visual.
  • ¿Se ajustan bien? No se trata sólo de que te queden bien. Las gafas tienen que adaptarse bien: a tu nariz, a tu sien, a tus orejas y, cómo no, a tu cara.
  • ¿Y si las ajustas? Es habitual que, tras comprar unas gafas, al tiempo haya que «reajustar» algo. Tu óptico optometrista te atenderá encantado.

Para tus lentillas:

  • ¡Cuidado con eso! Las lentes de contacto son productos sanitarios: requieren de una atención individualizada y un control periódico. ¡No te lo saltes!
  • Elige, según tu actividad, diversas alternativas y reemplazos según tu estilo de vida.
  • Por eso, es importante adquirirlas en un establecimiento especializado. Consúltalo aquí.
  • Allí, tu óptico optometrista realizará una adaptación individualizada según tus parámetros corneales y la observación por microscopio de todas las estructuras oculares (lagrima, conjuntiva, parpados y película lagrimal): con esto, conseguiremos determinar qué lente de contacto es la perfecta para tus ojos y tu estilo de vida.
  • Sigue las instrucciones. Al estar en contacto directo con tus ojos, puede infectarse o dañar tu visión. Haz caso de las indicaciones de uso y horario y acude periódicamente a las citas periódicas de revisión y control antes de cambiarlas.

Para tus gafas de sol:

  • Todo depende del uso. No es lo mismo utilizar unas gafas en días nublados que en soleados, o en la playa que en la montaña, por ejemplo. Y, ni mucho menos, todas están habilitadas para utilizarlas al conducir un vehículo. Consulta a tu óptico optometrista para estar seguro.
  • ¿De qué color? El color de la lente, la clave. Según su color, tu gafa de sol será más o menos eficiente: amarillo, verde, marrón o gris, cada uno tiene una función y te permitirá ver mejor en unas situaciones u otras.
  • Lentes baratas, salen caras. Una lente de mala calidad puede provocar mareos, visión doble, cefalea (dolor de cabeza) y daños oculares. A lo mejor no lo notas pero… pasa.
  • No se deje engañar por el color de las lentes. El color no significa protección: Una lente puede llevar color y no tener una protección contra la radiación solar. De hecho, es peor: un cristal oscuro sin protección deja pasar más radiación UV. Consulta a tu óptico optometrista para verlo… ¡claro!
  • Solo las gafas de sol adquiridas en establecimientos sanitarios de óptica, bajo el consejo y prescripción de un óptico-optometrista, podrán garantizar la calidad de los filtros y la salud visual y ocular del usuario durante su uso.